La invitación de la IAAP a participar de su Comité Ejecutivo fue un honor y una oportunidad que recibía Chile por primera vez. Con sorpresa, me tocó a mi representarla y, hasta ahora, con un poco de nerviosismo, he tenido la oportunidad de trabajar con Analistas Junguianos de todas partes del mundo, conocer de cerca el trabajo que desde Suiza se realiza para fomentar la formación de nuevos analistas junguianos y recibir invitaciones que abren nuevas reflexiones y experiencias globales que alimentan a la SCPA en su quehacer.
En febrero viajé a Zurich para trabajar por una semana con el Comité Ejecutivo y el directorio de la IAAP. Expectantes, los miembros del comité llegamos un día lunes y fuimos recibidos con mucha calidez por la directiva, que ya llevaba unos días trabajando. Y así comenzamos, compartiendo en torno a una rica comida las experiencias del viaje y de nuestras vidas como analistas de distintos continentes. Día a día nos sentábamos a revisar, conversar y votar por las decisiones que la Asociación debe tomar. Desde lo más simple a lo más complejo, los catorce dialogábamos y alzábamos nuestra mano para avanzar.
Terminábamos el día alrededor de la mesa y así, lentamente nos íbamos conociendo; comenzamos a bromear y reír. Un poquito de intimidad y relajo antes de descansar para retomar al día siguiente el enorme trabajo de gestión, donde se cuida cada detalle. Eso me asombró: es una asociación que trabaja sin descanso en la difusión responsable de la Psicología Analítica, velando por la profesionalidad de la formación de sus analistas, siempre teniendo en mente la cosmovisión junguiana y la realidad del mundo en el que vivimos.
Terminamos la semana visitando la exposición «Paisajes del alma» en el Museo Nacional Suizo de Zúrich. La muestra, organizada con motivo del 150° aniversario del nacimiento de C. G. Jung, trataba de una exposición “ecléctica y poco convencional” como dijo un colega. En Suiza, hogar de pensadores y estudiosos de la psique, contemplamos obras de arte y material que exploraban paisajes psíquicos. Así, la obra de Jung era el hilo conductor, las imágenes mostraban la psique y el paisaje interior de los artistas y estudiosos del alma del último siglo. Donde la mayoría nos detuvimos con tiempo, fue frente al Libro Rojo: ¡el original!. No sé si esperábamos algo específico, pero el aliento se enlentecía frente a él.
Javiera Falcone C.
Presidenta SCPA












