Entrevista a tres promotoras del Sandplay en Chile

Entrevista a tres promotoras del Sandplay en Chile:
Consuelo Martínez, Camila Lauterbach, y Nancy Paulsen

Camila Lauterbach / Nancy Paulsen / Consuelo Martinez

El próximo 5 de mayo se inicia el tercer curso de Sandplay de la SCPA, que imparten Consuelo Martínez, psicóloga y router, Camila Lauterbach, psicóloga y Magíster en Psicología Analítica y Nancy Paulsen, analista.

Las tres profesionales llevan años interiorizándose de la técnica, con vínculos con la International Society for Sandplay Therapy (ISST) y sociedades de Sandplay en Latinoamérica. A continuación les dejamos una interesante entrevista con las tres profesoras sobre esta metodología profundamente arraigada en la tradición junguiana.

 

Me gustaría que definiéramos en qué consiste la técnica de Sandplay para los que no están tan familiarizados, ¿cómo la podrían describir brevemente?

Camila: Sandplay es una metodología terapéutica que potencia el proceso de individuación al permitir acceder a contenidos inconscientes, como por ejemplo, experiencias preverbales. Consiste en dos cajas con arena y una variada colección de miniaturas que representan diversos temas desde lo más terrenal como piedras o madera, hasta lo sagrado y simbólico, pasando por personas, animales, puentes, autos, comida, muebles, etc. El paciente es invitado a crear escenas, sin ninguna indicación específica. Sandplay se enmarca dentro de un proceso terapéutico con el pilar fundamental descrito por Dora Kalff como el «Espacio libre y protegido». En este espacio de contención por parte del terapeuta, el paciente tiene la libertad de crear. Sandplay es una invitación silenciosa a participar de este maravilloso proceso de creación con la particularidad que cada movimiento se condice con las capacidades actuales del ego para poder aprehenderlo, lo que lo hace ser tremendamente respetuoso.

 

¿Quién fue Dora Kalff y cuál es su contribución a la técnica?

Camila: Dora Kalff fue vecina de Jung y su familia. En ese entonces los nietos de Jung jugaban con los hijos de Dora, siendo así como se conocieron. Hicieron amistad y tanto Jung como Emma invitaron a Dora a estudiar con ellos en el Instituto de Zürich. Posteriormente Jung la invitó a una ponencia que daría Margaret Lowenfeld en Londres sobre su trabajo con «World Technique», a lo que Dora accedió y no solo eso, estuvo un año estudiando con Lowenfeld esta técnica. Posteriormente Kalff tuvo un monje budista viviendo en su casa, lo que le permitió acceder a esas influencias. La suma de estas experiencias fue lo que finalmente la llevó a la creación de Sandplay.

 

¿Qué fue lo que les interesó del Sandplay y las llevó a estudiarla?

Camila: Sandplay es una alternativa a la terapia tradicional hablada, y es un regalo para los pacientes al «prestarle» palabras e imágenes a situaciones que no tienen o no han tenido la capacidad de poder verbalizarlas. Tiene un carácter «mágico» que motiva a saber más, pero al mismo tiempo, nos repliega a estar presentes y contemplar el proceso en una especie de «embarazo» psíquico. Al trabajar con Sandplay, cada creación es un regalo y una sorpresa en sí misma, y es un espacio sagrado al que tenemos la posibilidad de acceder.

 

¿Qué aporte, a juicio de ustedes, hace Sandplay al desempeño clínico?

Consuelo: La bandeja de arena puede usarse en la clínica, tanto como técnica expresiva, es decir, ocasionalmente dentro de un análisis verbal, como modo de expresar y movilizar contenidos, o como método terapéutico, es decir, siendo el uso de la bandeja el canal principal de la terapia.
El aporte -en nuestra experiencia- es indiscutible. Siendo un trabajo fundamentalmente no verbal, la experiencia de estar con la arena y las miniaturas es una experiencia profunda, simbólica y afectiva. El inconsciente encuentra en la arena y las miniaturas, una vía abierta para expresarse. La bandeja facilita la movilización de contenidos inconsciente hacia la conciencia, aumenta la comprensión clínica del terapeuta, tanto por la lectura simbólica de los contenidos y procesos evidenciados en la arena, como porque le permite acompañar profundamente a su paciente observando sus movimientos psíquicos y trabajándolos en las dinámicas de transferenciales del campo transformativo.
No es solo una técnica para niños. En absoluto. Los adultos se ven muy beneficiados por ella.

 

¿Cómo ha sido el proceso de formación en la metodología?

Consuelo: Yo diría que ha sido un proceso de búsqueda empeñosa. Yo conocía la bandeja de arena como técnica de terapia infantil, y desde una óptica teórica humanista, y solo en el Magíster de Psicología Analítica escuché del modo junguiano de trabajarla. De ahí en adelante, comenzó un proceso bastante autodidacta, de ir a las fuentes, encargar y leer cada vez más libros, de explorar en las páginas web de las asociaciones de Sandplay, de buscar en los congresos quien hablara de Sandplay, hasta que encontré a Nancy y luego a Camila, las tres tomadas por el mismo entusiasmo. Comenzamos a reunirnos, leer juntas, analizar y comentar las bandejas de nuestros pacientes, aplicando todo lo que leíamos. Surgió la posibilidad de compartir lo que íbamos aprendiendo con otros, y creamos la Jornada de Introducción, y el Taller de Sandplay Junguiano, que han sido instancias de mucho aprendizaje para nosotras.Y en todo ello, cada vez se iba haciendo más patente la motivación y la necesidad de formarnos «formalmente».
Aprovechando el congreso latinoamericano en Indianápolis, hicimos contacto con miembros de la directiva de la sociedad brasilera de Sandplay, (IBST) intentando coordinar con ellas que pudieran traer a Chile la formación, pero eso no fructíficó.
Ayudadas por María Paz Ábalos y Mario Saiz hablamos con el grupo uruguayo que se estaba formando en Sandplay y asistidos por Ruth Ammann (ex presidenta de la Sociedad Internacional de Sandplay ISST y autora de libros y artículos en el tema). Viajamos en Noviembre 2017 a encontrarnos con ellos, buscando concretar el sueño de traer la formación a Chile. Ruth por su edad y carga laboral, no podía viajar regularmente, y nos sugirió volver a intentar con Brasil.
Y felizmente desde Diciembre estamos ya coordinado con la nueva directiva de IBST Brasil. Ahora sí, en tierra derecha, con varios miembros de SCPA y colegas psicólogas que aunque vienen de otras orientaciones, quieren formarse junguianamente.

 

El proyecto de traer la certificación de Sandplay a Chile está más cerca, ¿cómo ha sido ese proceso?

Nancy: Esa idea ha sido un sueño soñado largamente. Un sueño soñado tanto individual como colectivamente. Y es justamente en el momento en que comenzamos a soñar conjuntamente, es que dimos comienzo a dar forma a este sueño, Primero con las jornadas y luego con los talleres. Ahí nos dimos cuenta del impacto que causaba en aquellos que por primera vez se acercaban a esta forma de entender y trabajar con la psique y, para los que desde ya hacía algún tiempo que trabajábamos con Sandplay, se nos reafirmaba la necesidad formarnos más formalmente.
Así es que desde el 2013, año en que nos constituimos como el núcleo de Sandplay de la SCPA, con paciencia, perseverancia y el constante apoyo de la Directiva y Comité Académico de la misma, es que actualmente nos encontramos en conversaciones con miembros activos de la IBTSANDPLAY (Instituto Brasileño de Terapia en Sandplay), los analistas en Sandplay más cercanos a nuestro país que pueden darnos formación conforme las normas de la ISST (Sociedad Internacional de Terapia en Sandplay, Zúrich-Suiza).
Esperamos que, a partir de estas conversaciones, en un futuro, cercano, podamos implementar la certificación acá en Chile.

 

¿Qué aporte puede el curso que ustedes impartirán a psicólogos que estén interesados?

Nancy: Primero, a aquellos que solo han oído hablar, o han tenido un somero acercamiento a la terapia en Sandplay, les permitirá conocer los fundamentos básicos que sustentan un proceso en Sandplay. Y, en segundo lugar, a aquellos psicólogos que usen Sandplay como una técnica expresiva, podrán percatarse de la profundidad del uso de Sandplay como una metodología. Lo interesante del taller es que el tercio final de las clases se hace en base a casos que los mismos alumnos llevan, de manera tal que los conocimientos y la experiencia adquirida en el mismo tenga una aplicación directa, real y profunda.