Biblioteca de Lola Hoffmann: Un regalo acogido con amor

Biblioteca de Lola Hoffmann: Un regalo acogido con amor

La familia de Lola Hoffmann ha donado los libros de esta destacada e influyente psiquiatra a nuestra Sociedad. Para recibir este regalo se realizó un encuentro y ceremonia el sábado 6 de mayo, donde recordamos a Lola y la SCPA aceptó la honorable tarea de cuidar su herencia.

Fue una mañana de otoño. El suelo del parque del Centro de Espiritualidad Marista estaba alfombrado de hojas de múltiples tonos de amarillos y ocres. En una pequeña sala nos juntamos en círculo para conversar de Lola. Al centro dos pequeños cerros de libros eran una muestra del gran regalo que recibimos ese día: toda la biblioteca de Lola Hoffmann. Sobre los libros había un cuaderno delgado y simple escrito de puño y letra de Lola donde se enumera cada uno de los ejemplares.

Susana Toloza, nuestra recién asumida presidenta de la SCPA, abrió el encuentro agradeciendo a todos, especialmente a la familia de Lola que tuvo representantes de todas las generaciones. Estuvo presente su hija, Adriana Hoffmann; sus nietos, Leonora Calderón, Francisco Calderón y Taru Hoffman; sus bisnietas Sara Purto, Ema Purto y Elisa Turene y su tataranieta Dominga Hoffmann, de tan solo tres meses.

También asistieron múltiples amigos de Lola Hoffman y psicólogos que fueron sus pacientes y aprendices.

Tomó la palabra el psicólogo y astrólogo Gonzalo Pérez que nos transportó al espacio íntimo de la relación con Lola. Nos contó cómo atendía en su casa de Pedro de Valdivia y cómo aglutinó a toda una generación que emprendió una tarea relevante en torno a la ecología y al desarrollo personal.

Soledad Gatica, psicóloga y paciente de Lola nos recordó cómo la psiquiatra llamaba a sus pacientes a ir al fondo de su alma. “Soledad, ¿cuáles son tus inseguridades básicas?”, le preguntó Lola en la primera sesión como paciente, apuntando derecho a lo profundo, sin “small talks” que ella evitaba.

Luego su hija Adriana nos contó la energía que tenía Lola como madre. Respetuosa y cercana, con un acompañamiento que por supuesto traspasó la muerte física.

La mañana avanzó y llegó la hora de la música para ir más allá de las palabras. El cellista Cristián Gutiérrez tocó dos piezas de Bach, regalándonos un momento para sentir y decantar en cada uno lo que Lola nos quería decir en ese momento.

Al apagarse el cello, Susana invitó Adriana Hoffmann, a Leonora Calderón y a Carolina Mora, nuestra tesorera, a acercarse al centro de la sala para tomarse un momento en torno a los libros y sellar simbólicamente el compromiso de cuidar y honrar el legado de Lola.

Un aplauso cerrado acompañó el momento. Para cerrar, Leonora Calderón nos mostró un documental que realizó sobre su abuela.

Con estas palabras la Directiva nos invitó a compartir este momento tan significativo y tras el encuentro cobran más fuerza y nos dan el norte para las tareas que siguen:

“Si imaginamos que existe una hebra que nos va entretejiendo desde la profundidad de la experiencia de Carl Gustav Jung hasta cada uno de nosotros y los que vendrán, podemos ver en esa trama un color que destaca. Es Lola Hoffmann, quien inició su individuación desde un llamado desgarrador de su alma, y siendo fiel a sí misma quiso darse en esta experiencia para acompañar a otros en el camino personal, siendo abono para que la mirada Junguiana fuese echando raíces en Chile.
Muchos hemos sido inspirados por la figura y obra de Lola, algunos compartieron personalmente con ella…
En la SCPA tras años de reflexión ha ido creciendo el interés y necesidad de revalorar su legado, es por eso que recibir la biblioteca de Lola nos acerca aún más a ella y es un honor contar con la confianza de su familia. Nuestro deseo es de permanecer en colaboración para reconocerla en la psique colectiva de los junguianos en Chile, como parte de nuestra identidad colectiva e historia”.

Gracias a todos los que nos acompañaron física y espiritualmente en este momento tan importante.

A continuación les dejamos un video que nos recuerda a Lola:

 

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